Un echo que nos será a todos conocido es el incidente que hubo en el Camp Nou, después de que el Barcelona de fútbol ganara la liga. Un futbolista de dicho equipo llamado Etoo, en medio de la euforia causada por la victoria, alzo la voz para pronunciar algo que ofendió mucho a los aficionados del Real Madrid, de lo que al día siguiente se disculpó por lo dicho. Este futbolista, que dice que por ser de otro color es discriminado, ha dado razones para que se le mire con malos ojos de diferentes bandos.
Los deportistas famosos deberían pensar que son muchas veces ídolos de niños, y de los que no son tan niños, y esas personas suelen tomar ejemplo de ellos, y si ven que esas personas actúan de esa manera ellos también lo harán. Que pasaría si los niños de ahora, comenzasen a imitar a Etoo y creciesen así, y enseñasen a sus hijos de esa manera.
Según mi opinión, una persona como él sabe a lo que se expone al salir a jugar, sabe que luego la prensa le perseguirá, lo vigilara, etcétera. Y debería dar ejemplo de buen comportamiento, y no al contrario.
Seguro que ahora cualquiera sabrá lo que son las pulseras de silicona. En la actualidad hay de todos los colores, y con cantidades de motivos, pero, alguien se ha preguntada como empezó esto? La primera idea surgió del ciclista Lance Amstrong, junto a la empresa Nike en el 2004, como causa para recaudar fondos para luchar contra el cáncer, enfermedad que padeció el propio Amstrong. Dicha pulsera era de silicona, amarilla y con el eslogan de livestrong (vivir con fuerza), y se pueden comprar en tiendas Nike y tiendas donde se puedan encontrar artículos Nike.
Cierto tiempo después de la salida al mercado de estas pulseras, estas pulseras se convirtieron en un boom, dando lugar a nuevas pulseras, como otra pulsera echa por la firma Nike contra el racismo, o a favor de los Juegos Olímpicos de Madrid 2012, aunque también se han dado imitaciones, pulseras que cuestan un euro, en varios colores y con diferentes y divertidos eslóganes. Aunque también se han encontrado estafas como la pulsera supuestamente echa para recaudar fondos, con el lema de Tsunami Relief (Ayuda para el tsunami) y de color azul. El mes pasado UNICEF denunció la estafa.
En mi opinión cada uno es libre de llevar lo que quiera, y me parece muy acertada la idea de destinar el dinero ganado con la venda de pulseras de silicona a asociaciones que lo necesiten.
En la actualidad, los accidentes de tráfico son una de las mayores causas de mortalidad en el primer mundo. El incremento de ellos, no es debido al incremento de coches en todo el mundo, si no que cada vez se siguen menos las normas de tráfico.
La causa más común en la Unión Europea es el aumento de velocidad excesivo, seguido por la consumición de alcohol y drogas, y este a su vez, seguido por los despistes. Y si nos fijamos, todas estas causas, son responsabilidad del conductor, que haciendo un mínimo esfuerzo, las podría reducir.
Las consecuencias de los accidentes, acaban siendo la perdida de miles de vidas, miles de familias destrozadas, a parte de lesiones que pueden llegar a ser irreversibles, deformaciones, o si la persona tiene suerte, unas cuantas magulladuras. Sin contar con el enorme gasto económico que supone. ¿Y todo porqué? Por qué el conductor no se paró en un stop, por qué los ocupantes del coche no se pusieron el cinturón, o por qué el conductor iba tan borracho que no sabía ni que hacia. Peor esas no son las únicas razones, no siempre es culpa del conductor, a veces, simplemente puedes acabar siendo la víctima de un descuidado al que no le importa ni su seguridad, y que no tomó en cuenta la tuya. Podría ser cualquiera.
La velocidad, como ya hemos mencionado antes, es la mayor causa de accidentes en la Unión Europea. La gran mayoría de accidentes ocurridos en la autopista, se podrían reducir más de la mitad, tan solo con que los conductores no sobrepasaran el límite establecido. Se han realizado muchos estudios, para descubrir los motivos de este gusto por el aumento de velocidad, y el riesgo que eso se supone. Por lo visto a una parte de los conductores, les excita, les relaja, o les sienta mejor, el riesgo y el sentimiento de ir a gran velocidad.
La única manera de evitar estos accidentes, es que el conductor sea consciente de lo que hace, y que en sus acciones no solo está un simple momento de diversión, si no su propia vida, y muy a menudo, la vida de otras personas. En la actualidad, tráfico ya se ha encargado de controlar más a los coches, y a los conductores, aplicando muchas diferentes medidas para ello. Pero todo depende de los conductores, que sin su disposición, no podemos ganar a este gran problema.